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Gobierno Electrónico y Ecosistemas Tecnológicos

EDITORIAL

Un análisis panorámico de la evolución de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) indica claramente que la difusión de tecnologías no sólo requiere creatividad e innovación, sino también un “ecosistema tecnológico” propicio que les sirva como apoyo y trampolín. Un ecosistema TIC -en un país, un gobierno o una organización- resulta de la confluencia de: a) políticas, estrategias, estándares, infraestructuras, arquitecturas y aplicaciones, b) distintos actores interesados (stakeholders) que, a través de sus interacciones, configuran un determinado entorno tecnológico, y c) un conjunto de personas que crean, compran, venden, gestionan y usan tecnologías.

A raíz de las crecientes tendencias, manifiestas en todo el mundo, hacia la apertura a la creatividad y la innovación, los países de las Américas exhiben hoy ecosistemas TIC en los que conviven soluciones e iniciativas de estándares abiertos y software libre con otras sustentadas en estándares y software privativos.

Si bien el tratamiento de las fortalezas y debilidades de dichos modelos de oferta tecnológica resulta complejo en cualquier sector de actividad, tal complejidad se agudiza cuando se hace referencia a los gobiernos, dada su condición de responsables y garantes de recursos cognitivos e informativos de propiedad e interés públicos.

Es usual que las políticas nacionales de TIC y e-Gobierno enuncien posiciones de neutralidad tecnológica en relación a dichas cuestiones en el ámbito gubernamental. Estas posiciones, que más bien podrían calificarse como de agnosticismo tecnológico, implican postular que, dado que ninguna política puede contemplar las peculiares necesidades, intereses, condicionamientos técnico-económicos y factores político-ideológicos a los que están sometidos los diversos órganos de la administración pública, cada uno de ellos es libre para responder -de la mejor manera posible- a las respectivas configuraciones de problemas, necesidades y fuerzas.

La posición de la OEA está claramente expresada en la cláusula 15 de la Declaración de Santo Domingo, suscrita el 6 de junio de 2006 dentro del 36º período ordinario de sesiones de la Asamblea General, en la que se reafirma, en consonancia con el Compromiso de Túnez (2005) de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI), “la convicción de que los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil, las comunidades científica y académica, así como los usuarios, puedan utilizar diversas tecnologías y modelos de concesión de licencias, incluidos los sistemas protegidos y los de código abierto y libre, de acuerdo con sus intereses y con la necesidad de disponer de servicios fiables y aplicar programas eficientes para los ciudadanos”, reiterando asimismo “… la necesidad de fomentar y promover el desarrollo colaborativo, las plataformas interoperativas y el software de código abierto y libre, de manera que refleje las posibilidades de los diferentes modelos de software principalmente para programas educativos, científicos y de inclusión digital.”

Este número del Boletín del Foro e-Gobierno OEA, dedicado a la temática del Gobierno Electrónico y los Ecosistemas Tecnológicos, incluye testimonios de responsables y expertos, así como contribuciones y referencias para análisis comparativos y articuladores. Esperamos que su contenido aporte a una mejor comprensión de que las decisiones atinentes a la implementación de soluciones en ámbitos gubernamentales deben desarrollarse con amplitud de perspectivas, sin exclusiones y con un ponderado análisis de las necesidades y costos, para obtener el mayor valor –en términos de beneficios para los ciudadanos- por las inversiones realizadas.

Secretaría Ejecutiva para el Desarrollo Integral (SEDI)
Organización de los Estados Americanos (OEA)