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Las TIC y los desafíos éticos en las Américas
EDITORIAL

Al asumir José Miguel Insulza el cargo de Secretario General de la OEA el 26/05/2005, expresó: “Vivimos en un continente en el que conviven la prosperidad con la extrema pobreza … Contrastan en nuestra región realidades educacionales, sanitarias y habitacionales a la altura de los países más desarrollados, con la miseria, el analfabetismo, el desempleo, la desnutrición, las malas condiciones sanitarias en que subsiste un gran número de nuestros ciudadanos…”.
En contraste con nuestras enunciaciones relativas a la Sociedad del Conocimiento, dichos desequilibrios se constituyen –por sus alcances, proyecciones y previsibles consecuencias- en una auténtica afrenta a la dignidad, revelando una profunda asincronía entre la evolución de las tecnologías y la de los valores humanos. Frente a esta compleja realidad, podría considerarse que el rol de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) resulta extremadamente acotado en relación a los factores éticos, político-institucionales, socio-económicos y conductuales que condicionan la permanencia y naturalización social de la inequidad. ¿Somos más sabios y equitativos al contar con más información que ninguna otra generación precedente? ¿Contribuirán nuestros nuevos valores, tecnologías y prácticas a mejorar las condiciones de vida de los sectores sociales más postergados? ¿Será la anomia ética una característica permanente de nuestras Sociedades del Conocimiento?
El accionar de la OEA se sustenta en la convicción de que las TIC, adecuadamente utilizadas por quienes lideran nuestras comunidades y por nosotros mismos, pueden ayudarnos a hacernos más sabios y a mejorar las condiciones de vida de todos los habitantes de la región. En este sentido, la OEA muestra una trayectoria nítida y sostenida en la lucha contra la pobreza, el hambre, la exclusión y la desigualdad, así como en la promoción de la inclusión y la cohesión para mejorar las condiciones de vida de los pueblos de las Américas y alcanzar el desarrollo y la justicia social. En lo relativo a la aplicación de las TIC en ese accionar, resulta un hito fundamental la Declaración de Santo Domingo “Gobernabilidad y Desarrollo en la Sociedad del Conocimiento”, aprobada el 6/06/2006 en Santo Domingo, República Dominicana, durante el 36º período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la OEA.
Este número del Boletín del Foro e-Gobierno OEA, dedicado a la temática de las TIC como herramienta para afrontar el “desafío ético”, incluye el testimonio de un reconocido pionero y líder en materia de ética para el desarrollo, así como contribuciones y referencias para análisis comparativos y articuladores. Esperamos que su contenido aporte a una mejor comprensión de los factores que condicionan el potencial de las TIC para contribuir a la progresiva inclusión de todas las personas como beneficiarias de las Sociedades del Conocimiento.
Secretaría Ejecutiva para el Desarrollo Integral (SEDI) Organización de los Estados Americanos (OEA)
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